domingo, 17 de septiembre de 2017

Así de la razón arde la naturaleza




Así de la razón arde la naturaleza,
con la defensa tenaz del mediodía
en un recorrido de maravilla tropical
las flores son de durazno y de cristal.
              
El florecimiento de su esbozo poderoso
cada trazo parece tener vida propia
y el elíptico sol, solo mira hacia dentro
para evocar solo amores talentosos.

Fotografía del mundo y su arte universal
en la desaparición de su llama inconclusa
arrojémonos y desmemoriémonos
al último arrojo que deja la aurora boreal.

Así de la razón arde la naturaleza
y en la avispada neurona brillan las estrellas
o bien cuando la anima un sentimiento,
su secreto es la combinación de pensamientos.
Ivette Mendoza