viernes, 15 de septiembre de 2017

Lunas de lagunas sobre los espejos



Lunas de lagunas sobre los espejos,
velos de hálitos anclados,
soflama de arbustos y de pámpanos,
luces distantes de rimas etéreas.
Noches de otoño.
Marca de la madre tierra, como ráfagas de fuego.
Quedan ruinas tras el sutil meteorito trepidante,
y surcos en el alma eterna.
Abajo los misiles, arriba su idea existencial
añorando mejorar lo inexistente.
Noches de otoño.
Como razonar sin duda,
como deleitar la comedia de la vida,
como el día más crucial de las esperanzas,
como la geometría con que juega el universo,
como acertado paso circular.
Noches de otoño.
Hoy vuelvo a empezar en noches de otoño. 
Ivette Mendoza