viernes, 20 de octubre de 2017

Acaso los dedos

Acaso los dedos son de verdad la brisa
es entonces garantía de caer dormidos
o las cámaras rotas
alarma de ver y hacer combate.
Pelirrojos como los vikingos se vestirán
peligrosos dentro de la cinematografía.
Sed y hambre actor de compañía
revuelo indiferente.
El corazón que partí para ti
será talvez tu adicción contenta.
Huir y huir y encontrar de lejos mi existir
y telúrica a la misma vez.
El entendimiento de ser fluvial.
El tiempo que se ha ido
podrá mezclarse con locura y cordura.
La caligrafía de una joroba iracunda
quizás reciba la muerte rotunda.
Ivette Mendoza