lunes, 2 de octubre de 2017

Hay mañanas

Hay mañanas como liebres,
que corre por nuestros corazones
y siempre turban el sentimiento
con sus dientes aguijoneados.
Las hay como tortugas,
que lentamente caminan
en lo más profundo del alma
dejando sus rastros ancestrales.
Hay mañanas como los tranvías
rápidos, repletos, indiferentes,
en el que se toca una campana
más que alarmante, adormecedora.
Y hay muchas con tarjetas plásticas,
que guardan en los bolsillos como
un alter ego hasta el anochecer.
Ivette Mendoza