martes, 23 de enero de 2018

Paracelso y dramático

Paracelso y dramático culminan
así yo veo lo cómico de mi ruina,
a Poseidón y Morfeo y los demás,
los más feos. Se llama tumba corazón.
Soy un piojo acaso, soy el nunca jamás,
soy el ojo de Heráclito que era el clítoris
del ocaso y tanto me calumnia por
lo excitada y colosal en cuerpo entero
y en bikini en el Velero.
¡Auxilio!, Pericles, pues yo en el exilio     
entre tus mejillas y un popsicle, escalofrío,               
más arriba de mi rodillas.
Ivette  Mendoza