jueves, 22 de febrero de 2018

El corazón fosforescente

El corazón fosforescente
para el amor metódico,
amoroso y preciso para
avanzar sin dejar nada.
En la práctica y en el delirio,
su voz definitiva debo estar de
acuerdo con mi destino.
Donde escucha lo pasional,
concentra su atención.
Donde construye su terruño,
tiene un movimiento de avance.
Donde comparte su clemencia,
me enjaula.
Donde lleva sus cristales milagrosos,
su luz es inexorable.
Donde serpentea su agua pura,
es la fuente de mi sonrisa.
Donde exhala su suspiro liberador,
mi espíritu libre juguetea en el
espacio de su fosforescencia. 
Ivette Mendoza