martes, 13 de febrero de 2018

Nombrado ejercito de diamantes

Nombrado ejercito de diamantes
regresó a la cautela de mi origen,
no hay azar, solo amor mi almirante.
Cuenta Ud. con una buena mística,
cuenta Ud. con un ejército de cosas
que van sonámbulos o brillantes.
El orgullo queda atrás por ir cantando,
por la elegancia de mostrar la frente en alto
repitiendo la oración del santo, santo,
un jinete desleal defendiendo su alcurnia
con palabras impuras, realidad sombría.
Su relato yo la escribía, papel y tinta
con los hilos del tiempo
cuando en aquel momento
desde su balbuceo solo sílabas repetía.
Gira, gira el espejo hasta besarte 
en la frente sin gastar energía en la mente
mil siglos de proeza y atributos,
en la profecía de Eneas era leal el más bruto.
Ivette Mendoza