domingo, 18 de marzo de 2018

Acuario tallado de pececillos

Acuario tallado de pececillos
en el entresuelo pensador
cien mil años tras el cristal.
Corroboración de mañanas
soleadas junto a la soledad rítmica
sobre el papel y su germen pasional,
lumbre.
Presagio del remo y la barca en
en mis noches de luz compartida.
La fragancia ideal para tu sonrisa
vencida regenera el amor que
reposa en nuestras almas.
Son y estrofa de tu mano bienhechora,
crepúsculo de una flor refulgente,
lo verde, verde que emana mi
follaje interno. Lo blanco, blanco,
lo oscuro, oscuro de un invierno
eterno y duro.
El pez que se curva en la curva
del agua, el recuerdo que me hace
reír, el relámpago en mi borrasca
del deseo, el borde azur de la arena
con sus playas difusas por donde
pedaleo.
Ivette Mendoza