miércoles, 28 de marzo de 2018

Los hijos de Eneas solfean

Los hijos de Eneas solfean,
Píndaro hacia delante;
diamantes en Troya,
con olor a cebolla
rosas en el semblante.
El verso que aman,
alfileres petulantes
en puntillas entran
sin zapatos y sin guantes.
Con ellos va un novato,
tan solo un mentecato
del arte chueco en tercetos,
de un ninja bien escueto,
recelos de los hechos
la mano que hace de pie
el pie que formó Alicia
en la ciudad postiza,
compara y pretende
como Cupido siente
y lanza la pestaña rojiza
derroca dictador,
andando siempre adelante
cansada y espeluznante.
Observo desde el mirador
experimento de dios antes
de un gato con cien patas
de bigotes llameantes,
pato de plumas de latas
beso tu sombra cruel, !Muac!
invento el emoticón hiel
!kikirikiki! ¡Boom!
tan bruto como el riel.
Ivette Mendoza