viernes, 6 de abril de 2018

Empieza la pequeña luz

Empieza la pequeña luz
en silbido cruel astro de ciego,
una jícara dormida y besando
mujeres, pensando en su resurrección.
Insurrecto el pecado para mover todas
las cosas detrás de un suspiro.
La bulla del mundo, es la puerta por
donde sale el hedor de la carne y el
de las almas.
Un gotero por donde se cuenta la
angustia. Y mi angustia es una mano
que me aprieta del cuello.
Dentro de mi ser llevo una corona
de lágrimas que por un lado
sangra, y por el otro te ahoga en el
agua del llanto.
Y todo regresa
Y todo se va
No habla, no puede hablar
no me interesa la aristocracia de la mesa,
ni el escalofrío de lo cuchillos,
ni la habladuría de las escudillas
ni el error del tenedor
ni el descaro de la cuchara.
Por que te he amado con cromosomas,
con la pasión de mi ADN,
te he llorado con mis amígdalas, con
ese dolor del alma sin aspirina.
Ivette Mendoza