miércoles, 4 de abril de 2018

Los ensueños que fueron bien guardados

Los ensueños que fueron bien guardados
entre lágrimas y caricias, el corazón amado,
el tercer ojo que se abre en la puerta de mi vida
que vine como una estrella aureolada
porque era la madriguera el amor deseado
porque era luz en la tiniebla acongojada
porque era el tiempo acompasado,
porque era amasijo de todo y nada,
porque era el ayer y el mañana,
porque en el instante fuimos siempre tú,
siempre yo.
Ivette Mendoza