lunes, 30 de abril de 2018

También como deuda de la vida

También como deuda de la vida,
nada más que la deuda
insegura en la penumbra de la ilusión.
Nostálgica y nostálgica, en su
karma inmortal.
En el confuso velo del cosmos astral
lo glorioso de la colina clausurada
y su rabia dulce suicidada.
Lo grande y lo pequeño
de la perla al escarlata oro;
su colosal ángel duda del decoro.
La vida es diminuta, frágil
que quita o pone al misterio
del encanto hasta el principio del ocaso.
Ivette Mendoza